
Estimados Arquitectos:
Luego de haber presidido hace unos meses el jurado del concurso público sobre el área urbana que involucra al Mercado Tirso de Molina, la Pérgola de las Flores, la Vega chica y la Vega Central, todos ellos en el marco del barrio la Chimba, y de haber sido informado sobre el proyecto MOP de construir un edificio de 2 pisos en el sector del Mercado Tirso de Molina y otros, dejando pendiente el tema mayor del barrio la Chimba, la Vega y su relación espacial con el Mercado Central, he recordado casos similares, donde la autoridad sea ministerial o municipal aprobó, financió o promovió el proyecto y/o construcción de edificios en áreas verdes públicas o bienes nacionales de uso publico.
Un caso impactante a partir del siglo XIX ha sido el de la Quinta Normal creada en 1842, con una superficie de 134 ha, y que actualmente ocupa un área aprox. de 40 has, disminuyendo su superficie en 94 has. (70%), producto del enajenamiento de terrenos para edificar. Otros casos son el Parque O´Higgins de todos conocidos; el proyecto de construir una facultad universitaria en un terreno destinado a plaza pública, delante del Paseo Atkinson en el Cerro Concepción de Valparaíso; la central termoeléctrica Campiche en Puchuncaví proyectada en un terreno destinado a áreas verdes y que no se podrá construir, salvo que modifiquen el plan regulador; la venta municipal del Parque la Sanchina de Buin entregado hace seis meses a la comunidad con una superficie de 8 has y que contiene 600 especies de árboles nativos, un sistema de riego y senderos, despertando el reclamo de los vecinos; el cambio a uso habitacional – sin mayor difusión – de las dunas de la playa de Cachagua, para luego ser vendidas para construir viviendas, donde felizmente el propietario y los vecinos llegaron a un acuerdo de limitar el área de construcción, liberando las dunas; los edificios y equipamientos en el sector Borde Río en Vitacura, junto al río Mapocho, disminuyendo la superficie útil prevista inicialmente para parque; los efectos de los túneles y puentes que se han construido desfigurando el Cerro San Cristóbal y otros, disminuyendo las áreas verdes existentes y potenciales; el terreno del Club Deportivo Santa Rosa de la U. Católica entre la Av. Andrés Bello y el río Mapocho, el cual siendo un bien nacional de uso publico entregado en comodato, fue vendido recientemente para construir un conjunto de edificios en altura y densidad y un parque disminuido.
Debido a estos y otros casos, considero grave que nuestro gobierno no tenga una política pública de protección, estímulo, desarrollo y mantención de los bienes nacionales de uso público, y en general de los lugares de encuentro público, particularmente sus plazas, parques y áreas verdes.
Hemos leído recientemente un artículo sobre la presencia de Chile en la exposición de Shanghai, donde se menciona que los visitantes se encontrarán con una propuesta de “semilla de una nueva ciudad, una ciudad del encuentro, que mejorará la calidad de vida a través del encuentro ciudadano, de la vida en común y de las relaciones que surgen de ella”. Lamentablemente esta afirmación se contrapone con la permisividad ante la construcción histórica de áreas públicas abiertas, arborizadas y de encuentro, con edificios y equipamientos públicos o privados.
En el caso del proyecto Plaza de Abasto, la autoridad propone construir en una plaza pública – aun cuando ya se ha modificado su condición de tal – y cuya edificación va a producir inevitablemente una barrera entre el espacio público del Mercado Central y el de la Vega chica y grande.
En este caso la autoridad propone una solución parcial al problema del sector: en lugar de estudiar una solución global que le entregue una nueva cara urbana a la Chimba y que integre a todos sus actores – Pérgola de las Flores, Mercado Tirso de Molina, Vega chica y grande – en una nueva Vega, moderna, preservadora de sus tradiciones y atractiva para sus ciudadanos, integrando, a la vez, ambas riberas del Mapocho.
Si se llegara a concretar este proyecto, no sería de extrañar que más pronto que tarde se vería obligada a aceptar otras demandas similares, producto de la ocupación de otros bandejones y áreas verdes públicos. Y así sucesivamente.
Víctor Gubbins B.
Premio Nacional de Arquitectura 2000


Concuerdo plenamente con el Sr.Gubbins, y recalco la siguiente frase:
…considero grave que nuestro gobierno no tenga una política pública de protección, estímulo, desarrollo y mantención de los bienes nacionales de uso público, y en general de los lugares de encuentro público, particularmente sus plazas, parques y áreas verdes….
no solo es grave que el gobierno, no tenga políticas de protección, sino que como muchos casos anteriores, no sean sometidas a concurso publico estas iniciativas de manera transparente.
¿ chile transparente?
no way
“Un atropello más Hipódromo
Almafuerte Ciudad de Paraná”…
…denunciamos oportunamente, por la venta del predio de 26 Has. para el “Supermercadismo”, área agotada por su actividad pero determinado y funcionando como Espacio Verde o “pulmón” para la Ciudad de Paraná en su crecimiento de edificación en altura…
Cambiar la función de un predio por otra es cambiar la estructura y el habitat a los vecinos de Paraná (400.000 hab.).
Cuando los intereses particulares se sobreponen a los intereses colectivos desaparece el BIEN COMÚN, aparece entonces el desequilibrio en la comunidad, aparece el triunfo del individualismo del más fuerte sobre el más débil, desaparece el derecho de cada uno de los habitantes por otros ajenos a la ciudad, entonces reina la despersonalización, la desaparición de la cultura al trabajo y el cambio ideológico del dueño de la tierra.
Cuando aparecen “los arreglos comerciales”, aparecen las ECEPCIONES del Código de planeamiento Urbano, aparece “un Código paralelo” y aparece el Daño Urbano.
La Norma de regulación se flexibiliza y aparece la Ciudad sin Plano y sin un Plan regulador de actividades y parámetros para la clasificación del suelo urbano (mezcla y abuso de Usos).
Otra pérdida de Espacio Verde para la ciudad, es el predio de Amte. Brown y Blas Parera, para la instalación de otro supermercado de Wal-Mart (“Changomás”)… Otro impacto social, ambiental y económico en contra de los vecinos de Paraná. Hasta qué punto toleraremos que una minoría ambiciosa e irresponsable pueda romper la interacción entre los Hombres y alterar el ámbito de Uso Común, el entorno natural, para reemplazarlo por uno artificial cambiando el paisaje verde que todos necesitamos por otro de medianeras, cemento y carteles luminosos de propaganda. POR EL ESPACIO VERDE ! – REVOCATORIA YA !
T. I. S. A. (Taller Interdisciplinario Social y Ambiental) PARANA –SANTA FE-Ago/09
srs arquitectos.
por favor necesito perdirles una ayuda para una villa llamada El salvador , esta ubicada en la comuna de Renca , el problema es que queremos saber si se pueden habitar los departamentos .
mis datos son :
YAMIR SARAH AMESTICA
15.412.563-9
09-5151097
PASAJE LOICA 1564 BLOCK 9 DEPTO 104