[Carta abierta COMPAT] Detención de obras del proyecto GAM

Es usual que proyectos de infraestructura cultural de alta complejidad tarden años en concretarse, después de sufrir dificultades técnicas, inestabilidades políticas, hallazgos arqueológicos, quiebras de empresas y hasta desastres climáticos. Ha sido el caso del Auditorium Parco della Musica en Roma (8 años), de la restauración del Teatro Colón en Buenos Aires (9 años) y de la Filarmónica del Elba en Hamburgo (10 años).

Sin embargo, ellos logran finalmente ven la luz por el empuje de comunidades que los sostienen y de gobiernos que consideran a la cultura no como gasto, sino como inversión a largo plazo, condición esencial de una sociedad más educada, integrada y segura.

En el caso de la ampliación del edificio GAM, tres gobiernos de signo político diferente han decidido apostar por la continuidad de esta iniciativa, aportando a su dotación presupuestaria, mejorando sucesivamente los proyectos de arquitectura y especialidades técnicas, y actualizando su equipamiento respecto a la acelerada evolución tecnológica en este campo.

Este laborioso proceso ha tomado años e innumerables horas de asesorías y supervisiones, tanto nacionales como extranjeras. El proyecto presenta actualmente un estado sano, con una obra gruesa libre de deterioros causados por inclemencias climáticas, defectos constructivos y vandalismo. Si de reactivación se trata, el avance de las obras supondrá la contratación de cientos de trabajadores, decenas de profesionales y la participación de numerosos proveedores locales de materiales de construcción.

Desde el punto de vista urbano, su concreción aportará a la anhelada reactivación del eje Alameda, permitiendo el intercambio social, el encuentro intergeneracional y el dinamismo de una importante área céntrica; aspectos garantes de formación cívica, seguridad y desarrollo. Sin duda, se trata de una inteligente inversión a largo plazo en cultura.

Como Comité de Patrimonio del Colegio de Arquitectos de Chile manifestamos nuestra profunda inquietud ante la voluntad gubernamental de dejar el proyecto inconcluso. Esta decisión, que sumará abandono e impactará negativamente en su entorno, va en el sentido contrario de una política de recuperación y constituye una pésima noticia para la arquitectura, la cultura, y para un barrio patrimonial emblemático en pleno centro de Santiago.

 

 

 

Paz Undurraga C., presidenta

Ricardo Cruz P., vicepresidente              

Comité de Patrimonio Arquitectónico y Ambiental del Colegio de Arquitectos de Chile